Puentes

…“Início da concesão, Lusoponte”. El Ponte, o mejor dicho, a ponte Vasco da Gama, porque en portugués “puente” es femenino, tiene nada menos que 17,2 kilómetros de longitud, de los cuáles 10 de ellos transcurren por encima del estuario del Tajo. Era el más largo de Europa por entonces, y en su construcción, que hubo de cuidar escrupulosamente la preservación del entorno ambiental, fueron realojadas 300 familias. Según avanzo por él, y voy comprobando cada kilómetro que pasa, reflexiono sobre el tiempo récord en que se construyó, tres años, uno por cada cinco kilómetros y medio más o menos, y veo a los 3.300 trabajadores de los que llegó a disponer, e incluso voy viendo, cada cien metros, a uno caer al agua por un golpe de calor, a otro siendo aplastado por un pilar y otro atropellado por un camión, al de más allá morir de un paro cardiaco…, así hasta los dieciocho que fallecieron. Es, sin duda, una de las mayores obras de ingeniería civil del siglo XX.

 

Puente Vasco da Gama

 

Hasta su inauguración, la conexión de las dos orillas se establecía a través del Puente 25 de Abril y del servicio de ferrys, y la conexión con la mitad Norte del país, además de por el 25 de Abril, por el puente de Vila Franca de Xira. El colapso, y la fractura Norte-Sur, eran monumentales. A su vez, el puente 25 de Abril había sido inaugurado el año 1966. Hasta entonces, pues, la mitad Norte y la mitad Sur del país, divididas por el Tajo, vivían cada una a su libre albedrío.

No era la mejor manera de entrar en Lisboa, un día cerrado de lluvia gris; pero ahí estaba,  Lisboa… Logo a abrir, apareces-me pousada sobre o Tejo como uma cidade de navegar…

En días claros y limpios, desde la mitad del trayecto por el Vasco da Gama se puede divisar el otro puente, el 25 de Abril. Pero ese día no. Ese día, el de la República, 5 de octubre de 2001, llovía sobre mojado, y la lluvia no permitía ver las nubes, que impedían ver la ciudad. 5 de octubre, el día que yo llegué a Lisboa para quedarme. Y venía desde el Sur, como Sophia de Mello Breyner Andresen…

 

Puente25Abrul

                       Digo: “Lisboa”

                       cuando atravieso -viniendo del Sur- el río

                       y la ciudad a la que llego se abre como

                       si de su nombre naciese

 

El 25 de Abril, que, por cierto, al cabo de la semana concluí que a mí me seguía gustado más (tal vez porque lo idealizaba en mi imaginación desde los diez años),  es conocido también por ser el puente de más rápida construcción; de hecho, ostenta un récord mundial, difícilmente batible: se levantó en una noche. Se acostó llamándose puente “Salazar”, y, a la tarde del día siguiente, 25 de abril de 1974, se levantó con el nombre “25 de Abril”. Es lo que tienen las revoluciones.

 

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